Herlinda 3
Como terminan esa noche maravillosa y ese viaje increible
Publicado por Zepelin en 29/12/2010 (429 lecturas)
Herlinda 3
Despues de haber disfrutado a mas no poder sintiendo sobre mi cuerpo solamente la dureza de sus pezones y la tibia suavidad de sus senos, decidi que era hora que ella gozara, la tome con mis brazos y rodamos juntos sobre la cama, pose mis labios en los suyos con firmeza, hasta que su boca se fue abriendo lentamente para darle entrada a mi lengua, que recibio la mas cordial bienvenida. No se ni cuanto tiempo nos besamos, pero fue suficiente para que nuestras manos abrazaran y recorrieran palmo a palmo nuestros cuerpos. Despues, fui bajando mis labios lentamente, besando todo su cuello y musitando palabras de exitacion en sus oidos. Mis manos se apoderaron de sus pechos amazandolos con ternura, recorriendo y gozando de cada cm de suavidad, cada cm de piel y cada cm de la pasion que de ellos brotaba…mi lengua rodeaba sus pezones, acariciaba la areola hasta que finalmente me posesione de sus pezones por entero, mis labios y mi lengua seguian recorriendo esas firmeza que poco se fueron convirtiendo en dureza quiza dolorosa, y cuando succione ese prodigio erotico, gemidos de placer brotaron de su garganta mientras sus dedos presionaban mi cabeza contra su pecho.
–No dejes de hacerlo por favor.
–Mmmm, te gusta?
–No pares, sigue, sigue asi
–Me pasaria la vida comiendo tus pezones y todas tus tetas.
–Y es lo que quiero que sigas haciendo, no hables, solo chupamelas.
Resulta de mas decir que su primer orgasmo llego de esta forma, lo supe despues de un ahhhhh profundo, salido desde el fondo mismo de su garganta, lo supe porque sus manos me apretaron casi hasta asfixiarme contra su pecho y luego, fueron aflojando poco a poco la presion como cediendo a una especie de cansancio y relajacion.
–Gracias amor, eres una hermosura, estaba tan caliente …gracias por tu paciencia, te aseguro que te lo recompensare, jajajaja….ya veraaaas?
–Quieres tomar cuidado de este amiguito mientras tanto?
–Un par de besos por ahorita, solamente eso.
–Me quieres torturar?
–Necesito que tengas fuerzas para la fiestecita…jajajajaja, asi que abre una cerveza para cada quien y asi desnudos vamos a comer la pizza, ok?
Me encantaba por un lado sentir que ella era quien llevaba el control de la situacion, porque Herlinda era impredecible. Cualquier cosa se podia esperar de ella; asi que abri una lata de cerveza para cada uno mientras nos acomodabamos en la pequena mesita para 4 personas que habia, ella se la tomo casi de un solo trago. Me dejaste sedienta -me dijo- mientras tomaba en seguida un pedazo de la hawaiana que teniamos sobre la mesa. Mientras comiamos la miraba todavia con deseo.
–Tienes un cuerpo maravilloso.
–Tu tambien, mis amigas no estan ciegas y a cada rato me lo dicen.
–No te lo creo
–Tu eres deportista, y por eso tienes un cuerpo que a todas se nos antoja.
–Pero tu sabes que soy solo tuyo
–Lo se y me encanta saber eso, y ademas, me encanta que me lo digas, quieres otro pedazo de pizza?
–Claro, estoy hambriento.
De pronto y sin saber ni como, ella se deslizo bajo la mesa mientras me decia…
–Una vez lei que los antiguos romanos hacian que sus esclavas los chuparan mientras ellos comian, asi que siempre tuve la fantasia de saber que sentiria una esclava de hacerlo.
Y pasando de las palabras a la accion, se acomodo entre mis piernas tomando mi pene, a estas alturas no muy en forma que digamos, lo fue recorriendo con su lengua sin usar las manos para nada, me estimulaba a que siguiera comiendo mientras ella se ocupaba de recuperarlo y hacerme una mamada realmente espectacular. Fue una experiencia inolvidable sentir en mi boca el sabor de la pizza y la cerveza mientras bajo la mesa una boca femenina devoraba mi pene llenandome literalmente de placer, en algunos ratos me acomodaba en el respaldo de la silla y en otros me inclinaba sobre la mesa, era realmente una locura de placer que me tenia al borde del extasis, realmente no supe ni en que momento solte toda mi escencia, solo me di cuenta porque la cerveza me supo a gloria. Herlinda surgio nuevamente y sonriendo me dice:
–Lo gozaste?
–Mi amor…fue increible, eres…eres…eres realmente unica!
–Bueno, pues ahora me toca comer a mi…pizza con leche…mmmmmmmmm
Apenas podia creerlo, una parte de mi corrida la habia puesto sobre la pizza y ahora se la comia frente a mis ojos.
–Que bien sabe la pizza con este condimento.
Yo mientras tanto decidi abrir la botella de tequila y un refresco de toronja, me servi generosamente mientras me dirigia al bano a tomar una ducha, el agua fria me ayudaria porque estaba visto que la noche iba a ser larga. Deje mi vaso sobre el lavabo y no bien me acababa de meter cuando Herlinda me alcanzo. Se metio junto conmigo y bajo el agua me dio un beso de locura, mis manos se aferraron a sus nalgas mientras sentia el agua recorrer su cuerpo, se giro de espaldas a mi y pude nuevamente disfrutar de la curva lujuriosa de sus pechos con mi mano izquierda, porque la derecha se dirigio a la cueva hermosa que ya necesitaba visitar. Toque unos segundos su clitoris y fue como la senal que ella esperaba, se inclino levemente hacia el frente ofreciendome una maravillosa vision de sus nalgas y solamente me dijo
-metemela ya-
Por supuesto que no me hice del rogar y ahi mismo se la empuje hasta el fondo mientras exhalaba un grito ahogado mitad de dolor mitad de placer, me tomo con sus manos de mis nalgas y empujaba mi cadera contra las de ella. Fue un mete saca glorioso, primero lento y despues con la furia de dos animales en celo, con el deseo de romper la matriz en cada arremetida, y sus gritos estimulaban mi empuje, hasta que finalmente senti literalmente venirme entero por el pene, senti que cada chorro que lanzaba seria para prenarla de por vida, queria que nunca dejara de estar empalada, que mi cuerpo nunca se saliera del suyo. Terminamos de banarnos y asi desnudos nos fuimos a la cama.
–Ya me has hecho correr dos veces mi amor
–Yo ya perdi la cuenta de los que han llegado, pero te voy a dejar descansar un rato
–La noche es larga dijimos.
–Y te lo pienso cumplir cabalmente.
No llevabamos mucho tiempo platicando cuando siento sus dedos sobre mi pene con una suavidad de caricia, sus unas aranaban levemente mis testiculos, su boca dejo de hablar y sus labios empezaron a recorrer mi cuello, sus manos recorrian con firmeza mis brazos y mis piernas, mientras su lengua trazaba mapas de pasion en todo mi pecho. Era hermoso verla montada sobre mi besando y recorriendo con su boca mi cuerpo mientras mi pene ya recuperado y listo para una nueva batalla se escurria entre los senos que lo rodeaban. Ella se dio cuenta y bajo su cuerpo para tomar sus pechos y rodear mi falo con ellos, subia y bajaba con ellos imprimiendo un sello especial a la cubana al recibir la punta con su lengua. Despues de un rato que aun se me hace breve y eterno por el inmenso placer que me hizo vivir, empece a besar sus pechos de marmol, pude sentir como dentro de mi boca sus pezones crecian hasta que pude saborearlos en toda su dureza. Ella se volteo empezamos un 69 maravilloso.
Mientras ella se metia mi pene hasta la garganta y alternaba unas succiones maravillosas con unas caricias linguales inigualables, yo me preocupaba por abrir y recorrer con mi lengua su vagina entera, mis manos la abrian para que entrara lo mas posible y en ocasiones me gustaba succionar con mis labios bucales sus labios vaginales, realmente es una sensacion de lo mas placentera porque gozas con la vista con el olfato y con el gusto. Cada vez que mi lengua entraba ella suspiraba, pero cuando me detenia en el boton rosado de su clitoris realmente gemia, me gustaba recorrerlo primero arriba y abajo, luego de lado a lado y en ciertos momentos me gustaba chupar su clitoris levemente, y era cuando realmente aullaba de placer. Cuando nos besamos de nuevo ambos llevabamos en nuestras bocas nuestros propios sabores y asi los compartimos.
La penetre levemente, con la suavidad del deseo de complacerla, ella me abrazo y empujo mi cuerpo contra ella, queria sentir mi cuerpo fundido al suyo y que cada ensartada fuera una ola de gozo. Abrio sus piernas y con ellas rodeo mi cintura mientras con sus tobillos me pedia que la penetrara hasta el fondo. Nos besabamos locamente y nuestros cuerpos bailaron la danza que el deseo imponia, ella llego primero, pocos segundos despues lo hice yo, nuestras gargantas dijeron lo que nuestros genitales gritaron. Y asi nos quedamos, riendo, acariciando y durmiendo, hasta que el dia siguiente nos sorprendio. Solo nos dio tiempo de banarnos, hubieramos querido continuar pero el tiempo era nuestro enemigo. Asi que solo dentro de la ducha un rapido casi de despedida, y dejamos aquel cuarto casi furtivamente por la prisa. Recogimos la botella de tequila junto a nuestras pequenas maletas y pasamos a recoger a su hermana. Cuando ella nos vio juntos se imagino todo lo que habia pasado. Poco despues me entere que Herlinda le habia pedido guardar el secreto y que Alicia habia aceptado con una condicion, misma que Herlinda habia aceptado. Pero esa es otra historia que luego les contare.
Despues de haber disfrutado a mas no poder sintiendo sobre mi cuerpo solamente la dureza de sus pezones y la tibia suavidad de sus senos, decidi que era hora que ella gozara, la tome con mis brazos y rodamos juntos sobre la cama, pose mis labios en los suyos con firmeza, hasta que su boca se fue abriendo lentamente para darle entrada a mi lengua, que recibio la mas cordial bienvenida. No se ni cuanto tiempo nos besamos, pero fue suficiente para que nuestras manos abrazaran y recorrieran palmo a palmo nuestros cuerpos. Despues, fui bajando mis labios lentamente, besando todo su cuello y musitando palabras de exitacion en sus oidos. Mis manos se apoderaron de sus pechos amazandolos con ternura, recorriendo y gozando de cada cm de suavidad, cada cm de piel y cada cm de la pasion que de ellos brotaba…mi lengua rodeaba sus pezones, acariciaba la areola hasta que finalmente me posesione de sus pezones por entero, mis labios y mi lengua seguian recorriendo esas firmeza que poco se fueron convirtiendo en dureza quiza dolorosa, y cuando succione ese prodigio erotico, gemidos de placer brotaron de su garganta mientras sus dedos presionaban mi cabeza contra su pecho.
–No dejes de hacerlo por favor.
–Mmmm, te gusta?
–No pares, sigue, sigue asi
–Me pasaria la vida comiendo tus pezones y todas tus tetas.
–Y es lo que quiero que sigas haciendo, no hables, solo chupamelas.
Resulta de mas decir que su primer orgasmo llego de esta forma, lo supe despues de un ahhhhh profundo, salido desde el fondo mismo de su garganta, lo supe porque sus manos me apretaron casi hasta asfixiarme contra su pecho y luego, fueron aflojando poco a poco la presion como cediendo a una especie de cansancio y relajacion.
–Gracias amor, eres una hermosura, estaba tan caliente …gracias por tu paciencia, te aseguro que te lo recompensare, jajajaja….ya veraaaas?
–Quieres tomar cuidado de este amiguito mientras tanto?
–Un par de besos por ahorita, solamente eso.
–Me quieres torturar?
–Necesito que tengas fuerzas para la fiestecita…jajajajaja, asi que abre una cerveza para cada quien y asi desnudos vamos a comer la pizza, ok?
Me encantaba por un lado sentir que ella era quien llevaba el control de la situacion, porque Herlinda era impredecible. Cualquier cosa se podia esperar de ella; asi que abri una lata de cerveza para cada uno mientras nos acomodabamos en la pequena mesita para 4 personas que habia, ella se la tomo casi de un solo trago. Me dejaste sedienta -me dijo- mientras tomaba en seguida un pedazo de la hawaiana que teniamos sobre la mesa. Mientras comiamos la miraba todavia con deseo.
–Tienes un cuerpo maravilloso.
–Tu tambien, mis amigas no estan ciegas y a cada rato me lo dicen.
–No te lo creo
–Tu eres deportista, y por eso tienes un cuerpo que a todas se nos antoja.
–Pero tu sabes que soy solo tuyo
–Lo se y me encanta saber eso, y ademas, me encanta que me lo digas, quieres otro pedazo de pizza?
–Claro, estoy hambriento.
De pronto y sin saber ni como, ella se deslizo bajo la mesa mientras me decia…
–Una vez lei que los antiguos romanos hacian que sus esclavas los chuparan mientras ellos comian, asi que siempre tuve la fantasia de saber que sentiria una esclava de hacerlo.
Y pasando de las palabras a la accion, se acomodo entre mis piernas tomando mi pene, a estas alturas no muy en forma que digamos, lo fue recorriendo con su lengua sin usar las manos para nada, me estimulaba a que siguiera comiendo mientras ella se ocupaba de recuperarlo y hacerme una mamada realmente espectacular. Fue una experiencia inolvidable sentir en mi boca el sabor de la pizza y la cerveza mientras bajo la mesa una boca femenina devoraba mi pene llenandome literalmente de placer, en algunos ratos me acomodaba en el respaldo de la silla y en otros me inclinaba sobre la mesa, era realmente una locura de placer que me tenia al borde del extasis, realmente no supe ni en que momento solte toda mi escencia, solo me di cuenta porque la cerveza me supo a gloria. Herlinda surgio nuevamente y sonriendo me dice:
–Lo gozaste?
–Mi amor…fue increible, eres…eres…eres realmente unica!
–Bueno, pues ahora me toca comer a mi…pizza con leche…mmmmmmmmm
Apenas podia creerlo, una parte de mi corrida la habia puesto sobre la pizza y ahora se la comia frente a mis ojos.
–Que bien sabe la pizza con este condimento.
Yo mientras tanto decidi abrir la botella de tequila y un refresco de toronja, me servi generosamente mientras me dirigia al bano a tomar una ducha, el agua fria me ayudaria porque estaba visto que la noche iba a ser larga. Deje mi vaso sobre el lavabo y no bien me acababa de meter cuando Herlinda me alcanzo. Se metio junto conmigo y bajo el agua me dio un beso de locura, mis manos se aferraron a sus nalgas mientras sentia el agua recorrer su cuerpo, se giro de espaldas a mi y pude nuevamente disfrutar de la curva lujuriosa de sus pechos con mi mano izquierda, porque la derecha se dirigio a la cueva hermosa que ya necesitaba visitar. Toque unos segundos su clitoris y fue como la senal que ella esperaba, se inclino levemente hacia el frente ofreciendome una maravillosa vision de sus nalgas y solamente me dijo
-metemela ya-
Por supuesto que no me hice del rogar y ahi mismo se la empuje hasta el fondo mientras exhalaba un grito ahogado mitad de dolor mitad de placer, me tomo con sus manos de mis nalgas y empujaba mi cadera contra las de ella. Fue un mete saca glorioso, primero lento y despues con la furia de dos animales en celo, con el deseo de romper la matriz en cada arremetida, y sus gritos estimulaban mi empuje, hasta que finalmente senti literalmente venirme entero por el pene, senti que cada chorro que lanzaba seria para prenarla de por vida, queria que nunca dejara de estar empalada, que mi cuerpo nunca se saliera del suyo. Terminamos de banarnos y asi desnudos nos fuimos a la cama.
–Ya me has hecho correr dos veces mi amor
–Yo ya perdi la cuenta de los que han llegado, pero te voy a dejar descansar un rato
–La noche es larga dijimos.
–Y te lo pienso cumplir cabalmente.
No llevabamos mucho tiempo platicando cuando siento sus dedos sobre mi pene con una suavidad de caricia, sus unas aranaban levemente mis testiculos, su boca dejo de hablar y sus labios empezaron a recorrer mi cuello, sus manos recorrian con firmeza mis brazos y mis piernas, mientras su lengua trazaba mapas de pasion en todo mi pecho. Era hermoso verla montada sobre mi besando y recorriendo con su boca mi cuerpo mientras mi pene ya recuperado y listo para una nueva batalla se escurria entre los senos que lo rodeaban. Ella se dio cuenta y bajo su cuerpo para tomar sus pechos y rodear mi falo con ellos, subia y bajaba con ellos imprimiendo un sello especial a la cubana al recibir la punta con su lengua. Despues de un rato que aun se me hace breve y eterno por el inmenso placer que me hizo vivir, empece a besar sus pechos de marmol, pude sentir como dentro de mi boca sus pezones crecian hasta que pude saborearlos en toda su dureza. Ella se volteo empezamos un 69 maravilloso.
Mientras ella se metia mi pene hasta la garganta y alternaba unas succiones maravillosas con unas caricias linguales inigualables, yo me preocupaba por abrir y recorrer con mi lengua su vagina entera, mis manos la abrian para que entrara lo mas posible y en ocasiones me gustaba succionar con mis labios bucales sus labios vaginales, realmente es una sensacion de lo mas placentera porque gozas con la vista con el olfato y con el gusto. Cada vez que mi lengua entraba ella suspiraba, pero cuando me detenia en el boton rosado de su clitoris realmente gemia, me gustaba recorrerlo primero arriba y abajo, luego de lado a lado y en ciertos momentos me gustaba chupar su clitoris levemente, y era cuando realmente aullaba de placer. Cuando nos besamos de nuevo ambos llevabamos en nuestras bocas nuestros propios sabores y asi los compartimos.
La penetre levemente, con la suavidad del deseo de complacerla, ella me abrazo y empujo mi cuerpo contra ella, queria sentir mi cuerpo fundido al suyo y que cada ensartada fuera una ola de gozo. Abrio sus piernas y con ellas rodeo mi cintura mientras con sus tobillos me pedia que la penetrara hasta el fondo. Nos besabamos locamente y nuestros cuerpos bailaron la danza que el deseo imponia, ella llego primero, pocos segundos despues lo hice yo, nuestras gargantas dijeron lo que nuestros genitales gritaron. Y asi nos quedamos, riendo, acariciando y durmiendo, hasta que el dia siguiente nos sorprendio. Solo nos dio tiempo de banarnos, hubieramos querido continuar pero el tiempo era nuestro enemigo. Asi que solo dentro de la ducha un rapido casi de despedida, y dejamos aquel cuarto casi furtivamente por la prisa. Recogimos la botella de tequila junto a nuestras pequenas maletas y pasamos a recoger a su hermana. Cuando ella nos vio juntos se imagino todo lo que habia pasado. Poco despues me entere que Herlinda le habia pedido guardar el secreto y que Alicia habia aceptado con una condicion, misma que Herlinda habia aceptado. Pero esa es otra historia que luego les contare.
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Mi gordito zumbon, capítulo primero.
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