Las pruebas de Rubí
Una chica queda sola en una isla y la obligan a mostrar su cuerpo y pasar ciertas pruebas de exitación.
Publicado por Anónimo en 26/11/2010 (923 lecturas)
Rubí viajaba en un helicóptero hacia el sur de América, pero accidentalmente el helicóptero se descompuso y cayó. El piloto y copiloto murieron, pero la investigadora de 19 años que lucía una ombliguera negra, pantalón ajustado de mezclilla y una bata que combinaban bien con su pelo rubio y ojos castaños no le pasó nada, sólo estaba un poco aturdida. A la mexicana le sorprendió ver a 2 grandes hombres fornidos en taparrabos solamente y la agarraron cada uno de un brazo y se la llevaron. Ella intentaba sacarse pero no lo logró.
La llevaron a una casa grande muy bonita. Entraron y la aventaron al suelo. En frente de ella estaba una mujer sólo con un sostén de cuero y una tanga, con pulseras y brazaletes. Era una mujer alta de unos 30 años muy bien conservada, unas tetas grandes y un cuerpo casi perfecto. A su alrededor más hombres con taparrabos.
-¡Desnúdate ahorita mismo!- le grito la mujer que estaba sentada en la silla. Ella, al ver a todos los hombres a su alrededor no se resistió. Se quito la bata, luego los tenis, los calcetines, la ombliguera dejando ver sus pequeñas tetas con un pezón rosado oscuro pequeño, se quitó el pantalón y luego el calzón dejando ver su pubis sin depilar pero con poco bello negro, lo que más pena le dio fue mostrar su toalla femenina, ya que estaba en su periodo menstrual. Pudo ver como los penes de varios hombres se ponían erectos y asomaban sus cabezas por abajo del taparrabos.
Le dijo que si pasaba las 3 pruebas podría irse. Pusieron una cama en medio del lugar y la acostaron amarrada. En la primera prueba le pasaron un hielo por los pezones, y al instante se pusieron duritos. No tenían que pararse, así que fallo en la primera prueba; se acerco la reina y le mordió sin piedad los pezones casi los hace sangrar.
En la segunda prueba, le separaron las piernas y ella gritaba pidiendo conservar su virginidad. La reina metió un dedo, luego otro y empezó a masturbarla. –No tienes que correrte putita- le dijo mientras movía sus dedos rápidamente. Rubí se retorcía de placer y no aguantó mucho para que sus líquidos salieran. La reina puso lo que logró recolectar en un baso y la obligó a tragárselo.
La tercera prueba la pararon y la ataron de las manos a un tubo que estaba a 2 metros de alto y quedó colgando. La reina sacó un látigo y le empezó a pegar en las nalgas, que rápidamente se pusieron rojas. Rubí gritaba , así que la reina le dijo a sus hombres que le separaran las piernas y le pegaba en su sexo con todas sus fuerzas. Rubí sentía que se iba a desmayar; la reina le tiró un fuerte latigazo en las tetas y Rubí grito tanto que ya no tenía voz para seguir gritando, la pobre se desmayó a los pocos golpes.
Cuando Rubí recobró el conocimiento, estaba tirada a orillas del lago con un consolador en la vagina y otro en el culo. Su sexo y su culo incluyendo sus tetas, le dolían mucho. Se quitó los consoladores y se metió al lago.
La llevaron a una casa grande muy bonita. Entraron y la aventaron al suelo. En frente de ella estaba una mujer sólo con un sostén de cuero y una tanga, con pulseras y brazaletes. Era una mujer alta de unos 30 años muy bien conservada, unas tetas grandes y un cuerpo casi perfecto. A su alrededor más hombres con taparrabos.
-¡Desnúdate ahorita mismo!- le grito la mujer que estaba sentada en la silla. Ella, al ver a todos los hombres a su alrededor no se resistió. Se quito la bata, luego los tenis, los calcetines, la ombliguera dejando ver sus pequeñas tetas con un pezón rosado oscuro pequeño, se quitó el pantalón y luego el calzón dejando ver su pubis sin depilar pero con poco bello negro, lo que más pena le dio fue mostrar su toalla femenina, ya que estaba en su periodo menstrual. Pudo ver como los penes de varios hombres se ponían erectos y asomaban sus cabezas por abajo del taparrabos.
Le dijo que si pasaba las 3 pruebas podría irse. Pusieron una cama en medio del lugar y la acostaron amarrada. En la primera prueba le pasaron un hielo por los pezones, y al instante se pusieron duritos. No tenían que pararse, así que fallo en la primera prueba; se acerco la reina y le mordió sin piedad los pezones casi los hace sangrar.
En la segunda prueba, le separaron las piernas y ella gritaba pidiendo conservar su virginidad. La reina metió un dedo, luego otro y empezó a masturbarla. –No tienes que correrte putita- le dijo mientras movía sus dedos rápidamente. Rubí se retorcía de placer y no aguantó mucho para que sus líquidos salieran. La reina puso lo que logró recolectar en un baso y la obligó a tragárselo.
La tercera prueba la pararon y la ataron de las manos a un tubo que estaba a 2 metros de alto y quedó colgando. La reina sacó un látigo y le empezó a pegar en las nalgas, que rápidamente se pusieron rojas. Rubí gritaba , así que la reina le dijo a sus hombres que le separaran las piernas y le pegaba en su sexo con todas sus fuerzas. Rubí sentía que se iba a desmayar; la reina le tiró un fuerte latigazo en las tetas y Rubí grito tanto que ya no tenía voz para seguir gritando, la pobre se desmayó a los pocos golpes.
Cuando Rubí recobró el conocimiento, estaba tirada a orillas del lago con un consolador en la vagina y otro en el culo. Su sexo y su culo incluyendo sus tetas, le dolían mucho. Se quitó los consoladores y se metió al lago.
| Navegue a través de los Relatos | |
Emputeciendo a una jovencita (1)
|
|
|
Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.
|







