Ese bello putito
Fue nuestro postre después de un asado
Publicado por Jonas en 9/3/2011 (2543 lecturas)
Hola. Ya me conocen. Voy contandoles historias que he vivido, que me han quedado de forma definitiva grabadas en mi ser. Es así otra de esas historias que he vivido de sexo con otros flacos. Nos juntamos en un club, 14 flacos, unos amigos, algunos solo conocidos, solo el portero estaba además de nosotros, ya que no era un día en el que debía haber gente, pero, le tiramos unos mangos y nos habilito a ingresar y usar el quincho. Empezamos con la picadita, los cuentos, el asado, tomamos hasta ese momento que uno se afloja y ya no tiene más ese acartonamiento del que dirán y contabamos cuentos, la estabamos pasando muy bien, eran las 22 hs, mas o menos cuando ya estabamos sólo pasando el rato, cuando. Aparece Daniel, uno de mis amigos, con un pibe de no más de 20 años, una hermosura, delgadito, piel blanca, ojos claros, una preciosura el pibe y Daniel a su lado con una sonrisa sadica dice. Miren muchachos el postre que conseguí.... Nos quedamos mudos, no entendiamos que hacía y paso seguido dijo. Le dije si quería pasar un rato con unos amigos, que estabamos calientes, y aquí esta, no tiene problemas en ser nuestro postre, verdad le dijo... Si, no hay problema dijo el pibe y Daniel siguió, bueno che, ponganle onda. Acto seguido se bajo el cierre, dejo caer sus pantalones, tiro la remera al piso y su verga dura y de unos 20 cm quedó al aire, el pibe, miró y se bajo automáticamente, empezo a mamarle la pija a Daniel, que empezo a gemir como un animal, que delicia como mamaba el pibe y se ahogaba por momentos porque el muy animal, le agarraba la cabeza y se lo cogía sin piedad, atravesandole la garganta, donde, gemía mas fuerte y decía, siiii, siiiiii, putito que bien se siente, como aprieta esa garganta y el pibe tocia y lo empujaba para atrás para poder respirar, le saltaban las lágrimas de la cogida bucal que le daba. Por supuesto que a esa altura todos nos estabamos tocando las pijas, estabamos todos al palo y ya empezabamos a no tener verguenza en sacarla afuera y pajearnos ante magnifico espectaculo. Pusimos entonces dos sillas de esas plásticas de parque una arriba de la otra y el chico solito se arrodillo en ellas, dejando la cola parada y la boquita a la altura justa para recibir por los dos lados. Así fué entonces que Daniel por haber sido quien trajo el postre, fué el primero en clavarlo en esa posición y yo se la empece a mandar por la boca, lo cogiamos a duo, el pibe se quejaba y gemía, acompasabamos los movimientos y en el mismo momento que Daniel se la metía hasta los huevos, Yo hacía lo mismo por la boca, alrededor nuestro el resto esperando su turno y diciendo che, dejennos al putito, ya estuvieron demasiado, dejenlo que queremos darle nosotros y cosas así, el chico ya con nosotros empezo a decir que ya estaba, que se quería ir, que le dolía, que le pagaramos lo que le había ofrecido Daniel y se iba, por supuesto que no sabiamos cuanto le había ofrecido y tampoco nos interesaba a esa altura por lo que hicimos oídos sordos y seguimos cogiendo hasta que Daniel me dice. Jonás lo llenamos y dejamos a los muchacho un rato?? - Dale dije. El pibe cuando podía hablaba entre cortado diciendo que ya lo dejaramos, ya que había pasado una media hora de mete y saque y entonces los dos a la vez aceleramos el ritmo, lo sacudimos a full, a los hurras de los otros flacos y a un sólo grito lo inundamos de leche a esa pibe por los dos lados, jadeamos un rato y nos salimos, el pibe hizo el intento de bajarse y ya lo habían agarrado otros dos, ya estaba clavado de nuevo por el orto y por la boca, nos tiramos a mirar ahora nosotros, como se lo garchaban, otras dos acabadas y otras dos clavadas y así sucesivamente, todos descargaban el semen en el culito del pibe, se sentía un sonido único, que nunca olvidaré, especial, cuando la pija siguiente entraba en ese agujerito dilatado y tal lleno de semen. El pibe estaba adormecido, no se podía ni mover, porque lo tuvimos hasta las tres de la mañana, fueron horas de recibir verga, cuando Yo lo clave, fué fascinante ver mi pija que ya saben esta bien buena, como recorria centímetro a centimetro esas entrañas, corría la leche de otros por mi pedazo y al empujar salía crema de adentro que sentía correr por mis huevos, fué un espectaculo increíble, lo cogimos por seis horas por lo menos, yo le heche dos polvazos y los otros hicieron otro tanto. Las sillas y el piso quedo lleno de leche por donde se imaginen, no solo el culito del pibe, si no que, todo el espacio donde lo tuvimos clavado, ya que otros, acababan pajeandose también afuera del pibe. La semana pasada le dije a Daniel, che Dani, cuando nos juntamos y traes al putito de nuevo?? - Me contesto. La otra vez me lo cruce, le dije, pero me dijo noooooooo, me destrozaron el culo mal, son todos unos hijos de puta. Por lo visto, no hemos quedado con una buena propaganda pero si, con mucha leche menos. Saludos. Jonas
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