El infante de marina
Una de colimbas cuando teniamos servicio militar
Publicado por Anónimo en 18/3/2011 (2119 lecturas)
Me toco la colimba, en aquellos momentos en los cuales en la argentina había que cumplir con el servicio militar obligatorio. Luego de una instrucción militar, bastante dura en lo que se llamaba el CIFIN, en las cercanías de La Plata, en los bosques de Pereyra Iraola, nos derivaron a distintos destinos, fué así que terminé en Bahía Blanca-Punta Alta, en el batallon BIN3, lo meciono, porque seguro alguno de los lectores también puede haber pasado por ese sitio y podría compartir sus historias que seguramente las ha tenido, ya que como todos sabemos, no es fácil estar meses sin ponerla, solo a paja, si hay donde ponerla, la ponemos, así somos los machitos, el tema es descargar la leche y más con 20 años. Les contaré una de algunas de las historias allí vividas. Al principio consto mucho, no fué fácil adaptarse a terrible cambio pero como todo, nos vamos acostumbrando y, es así como de a poco cada uno hizo su grupo y busco donde y con quien pasarla mejor. Había siempre lo que se llamaba el imaginaria, un colimba que tenía que caminar durante toda la noche cuidando la cuadra donde dormiamos en taquillas de tres, cuarenta y cinco flacos. En frente a nosotros y en el mismo gran salón había otro grupo de unos 20 que eran una especie de policia militar, que vivian más relajados, solos y no los controlaban como a nosotros. Les cuento un poco los detalles del lugar para que imaginen las situaciones simplemente. A la hora de dormir todos debiamos meternos en nuestras camas y estar callados ya que había asimismo un cabo de guardia en una oficina al extremo de la cuadra, después de esa oficina venían las duchas comunitarias, por supuesto, donde debiamos bañarnos todos en bolas juntos y en los horarios que nos hacían ingresar, en la puerta siempre estaba el cabo de guardia y algún otro con cargo gritandonos y ordenandonos como y cuando entrar, cuando jabonarnos, cuando salir, una porquería realmente y más atrás estaban los baños en una fila. En el próximo relato les contaré otra historia en las duchas, ahora sigo con la que me llevó a recordar este paso por la infantería de marina. Cuando nos juntabamos el la plaza de armas, así como le llaman al espacio central entre los batallones hablabamos de un chico, le llamaré Dardo, al que un día empezo a acosarlo un cabo 1º, el tipo era alto, buen cuerpo, unas piernas fuertes, ya que era infante con una preparación de escuela, no como nosotros que eramos temporarios, el flaco era delgadito, carita alargada, ojos marrones, no era una loca, era un flaquito varonil, pero se lo notaba tímido y creo que fue por eso que el cabo lo empezo a buscar hasta que un día lo debe haber amenazado o convencido con alguna promesa como suele suceder y una noche de julio sentimos como se la hacía chupar por el chico, se sentían las arcadas y veiamos entre penumbras el movimiento del cabo cuando parado al lado de la cama le cogía la boca, el flaco estaba en la cama central o sea que le quedaba a la altura de la verga para hacercela mamar, un tiempo antes lo habían ubicado al flaco solo en esa cama con otras camas entre medio con el pretexto de castigo, nunca supe porque lo habían castigado, la cuestión es que, el cabo, se preparo el terreno y era así que cada noche venía y se hacía mamar la pija, se notaba cuando le daba más fuerte y le largaba la leche, se sentían leves gemidos, arcadas más fuertes y luego el movimiento de acomodarse, guardandose la verga y como si nada irse del lugar. Todos hablabamos entre nosotros de la situación, además que terminabamos pajeandonos a lo perro de la calentura que nos daba sentir y ver lo que hacían, fue así que no quisimos quedar afuera, si bien el flaco no nos daba pelota, andaba siempre solo, uno de esos días salió el cabo y nos levantamos cinco flacos, ya habiamos arreglado con el imaginaria para que no buchoneara y que avisara si venía alguién y fué así que lo rodeamos a Dardo, quien nos dijo, que pasa, vayanse. Le dijimos, cayate, no solo le vas a sacar la leche al cabo, desde ahora nos vas a deslechar a nosotros también si no querés que te matemos a palos, nos dijo que no quería, pero ya lo tenían dos agarrado para que no se saliera y ya estabamos con las pijas afuera, empece a hacerme mamar la pija, que bueno fué meter la verga en esa boquita calentita, agarrarlo de la cabeza y hundirle la carne traspasandole la campanilla, me lo cogía a full, mientras los otros lo desnudaban, el se retorcía, evitando que siguieramos, ese día fue el día de suerte para mi solamente porque lo bombee un rato hasta que no aguante más, me aferré a la cabeza como si fuera una cosa que tenía entre las manos y no un flaco, tosio, se le salán las lágrimas, porque no se la sacaba, medio se afixiaba porque la sensación de haber traspasado la garganta era alucinante, recuerden que con mis 21 cm. le había metido un buen pedazo de carne que no se la sacaba del hueco de la garganta y esa parte me apretaba a full el trozo, asique bombee, bombee y, descargue toda mi leche en unos siete chorros directamente en el esofago del flaco. Que placer, fue maravilloso acabarle tan profundo. Menos mal que ya había acabado, cuando el imaginaria dijo muchachos, muchachos, a las camas, nos metimos en las camas que mas cerca nos quedaron, en bolas entre las sabanas rogando que no viniera algún oficial y nos hiciera salir a formarnos frente a las camas, era el cabo de guardia que camino hasta la mitad de la cuadra y se volvió, zafamos. A los dos días de lo sucedido el cabo fué por más, ya no le importo tampoco evidentemente si nos enterabamos o no, porque hizo la de siempre, se hizo mamar, pero, en esta oportunidad por primera vez, la camisa quedo en el piso y los pantalones con sus calzoncillos también, por lo que, veiamos al cabo desnudo cogiendole la boca a Dardo, se la hizo mamar un rato y después se sintió una dejate de joder, baja de la cama, no lo hizo, a lo que, lo tironeo, lo bajo, lo puso frente a la cama de espaldas a él, le pateo los pies, abriendole las piernas, el flaco pedía por favor que lo dejara, el tipo no hizo caso alguno y nosotros disfrutabamos de mirar la situación, lo empujo, lo hizo que quedara con el torso sobre la cama, las piernas abiertas, le refregaba la pija, que cuando se separaba se veía enorme, tenía para recorrerle todos los intestinos y muy gruesa, ese flaco no la iba a pasar muy bien y lo sabía, por eso evitaba que el tipo siguiera. Le dió un par de cachetadas para que se quedará quieto, el tipo le llevaba dos cabezas al flaco, era grande y el otro delgadito y bajito al lado de ese físico terrible. Se sintió como escupio en su mano, la llevo al culo virgen de Dardo, ahhh, dijo, se ve que le mando un dedo, decía todo el tiempo, nooooo, nooooooo, por favor, nooooooo. Se hizo para atrás y escupió la cabeza de la pija, brillaba ese trozo de carne enorme a la media luz que había, el cuerpo le brillaba todo, se ve que transpiraba de la calentura y por lo que estaba haciendo. Apoyo la punta en ese blanco culito que contrastaba con la pija oscura del cabo, se veia muy chiquito ese culito para semejante pija y fué así que empezo a querer entrar, el flaco, suplicaba, lloraba, se ve que le dolía terrible, el cabo le decía callate, callate que te voy coger grites o no. El cabo de guardia ya sabe que te voy a violar y tus compañeros mas vale que no salten ni digan nada porque van a ser todos las putas de los oficiales. Al tipo ya no le importaba nada, empujo, Dardo dio un grito de terror y solo le había metido la cabeza, empezo a llorar, ya todos sabiamos lo que pasaba, el cabo1º se lo estaba violando a Dardo. Se quedó quieto un instante para luego darle otra embestida, otro grito, más lágrimas, más sollozos, más quejidos, el cabo no podía meter toda esa barra de carne en ese culito que estaba destrozando y que estaba recibiendo la primer pija de su vida, siguió, ya la mayoría estabamos pajenadonos alredodor de semerendo espectaculo, era una delicia, no sé si Dardo sufría o no, pero nosotros gozabamos a full esa experiencia, ese morbo que todos tenemos salía a flor de piel, sentir que Dardo estaba siendo sometido por el superior y que a su vez lo hacía con una pija terrible que lo hacía suplicar era apasionante. Ya con la mayoría mirando como Dardo no encontraba posición para zafar de ese macho, que a cada movimiento aprovechaba para ensartarle otro poco, siempre pateandole los pies para volver a abrir y dejarlo a su merced, medio como que al abrirle las piernas se bajaba y se enterraba otro trozo de verga y siempre quedaba una parte a la vista, nunca se juntaba el cuerpo del cabo 1º con el culo de Dardo, no lograba ensartarlo, no lograba entrarle a fondo, el tipo no pudo más y era comprensible, estaba con la verga como piedra y no podía ensartarla hasta el fondo por lo que, lo vimos como saco la pija hasta que se le vió la cabeza en el borde del ojetito, la pielcita quedo estirada para afuera, se veía como un hongo, para sacarla hasta ese punto había flexionado las rodilla, se había acomodado bien, estiro los brazos en paralelo con los de Dardo sobre la cama, le agarro las manos, tomo envión y ya no paro, se empezó a ver como desaparecía toda esa pija, que creo debe haber tenido 25 cm por 6 fácil, el culo de Dardo estaba destrozado, por lo que, lloraba y gritaba. El cabo había logrado su cometido, se había violado a Dardo, se la había enterrado hasta los huevos y empezo a bombear como loco, golpeaba las bolas contra el culo de Dardo haciendo un ruido como un aplauso, los quejidos de Dardo, los gemidos del cabo, los golpes que le daba, era algo para guardar en los oídos y las retinas. No olvidaré nunca esa espectacular cogida. Bombeo y bombeo por largo rato, hasta que se tenso, las piernas se marcaron, las nalgas se pusieron duras y arremetió, los jadeos y el grito que pego el cabo y Dardo juntos fueron magnificos, Dardo porque estaba siendo inundado por la leche de ese macho y ese macho porque descargaba toda la leche adentro de ese culo recién estrenado. Esto no terminó acá, después que lo llenó con su semen, se salió, se apoyo contra la cama y dijo: Muchachos, les gusto?? - Sii respondimos. Siguió: Ahí lo tienen, es su putita ahora. No terminó de decirlo que ya me lo estaba clavando a Dardo, que se quejó de nuevo cuando mi pija se resbalaba por su ano ingresando a su interior recién estrenado, mi pija, al entrar juntaba la leche del cabo en el lomo de mi pija, esa leche que había expulsado através de ese trozo de carne que había desvirgado a Dardo y la sangresita del culito desgarrado. Dardo me pedía por favor que lo deje, que le dolía mucho, que le ardía, Yo segui cogiéndolo a full, por lo que, al ver que no lo dejaría empezó a pedirme; Por favor acaba, acaba, por favor, soltame por favor, no se si siguió o no hablando porque hubo alguién que le lleno la boca de verga y mientras me lo garche, cinco flacos le acabaron en la boca y lo obligaron a tomarse la lechita y limpiarles bien la verga. Yo bombee y descargue a mi momento, aferrandome de esa cinturita como un poseso. De ahí en más como dijo el cabo fue nuestra putita, nos lo disputabamos a Dardo, para ver quién se lo cogía primero. Espero les haya gustado, espero comentarios y en otra oportunidad les cuento la de la ducha. Jonás
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