Fantasías de una adolescente
Nadie conoce esta parte de mi. Tengo que admitirlo, soy una pervertida y a veces hasta me doy miedo a mi misma. Todo lo que me pasa lo convierto en una historia erótica. Este relato lo escribí hace dos semanas, cuando estaba indecisa entre dos chicos.
Publicado por Anónimo en 2/5/2011 (1433 lecturas)
No voy a utilizar los nombre verdaderos.
Tsukune estaba sentado en mi cama, apoyado en la pared. Estaba leyendo un libro, como de costumbre. Y sentía una mirada fría. De todos modos me acerqué a él. Ya que sólo ver su cara me excitaba. Me acurruqué a su lado y le miré. No me miraba. Ni una sola vez me miró.
A los pocos minutos me preguntó:
-¿Me la chupas?
Me aparté bruscamente de él y me alejé tanto como pude. Por un momento me pareció que desaparecía. Desapareció en pequeñas partículas que al poco tiempo formaron a otro ser. Al principio no tenía ninguna forma, pero más tarde se fue formando una cara angelical y hermosa. Era Usui. Estaba en mi habitación, no podía creerlo. Él también leía, pero esta vez al acercarme al él, apartó el libro. Me miró dulcemente unos segundos y me besó con delicadeza. Poco a poco empezó a meter su lengua dentro de mi boca, moviéndola suave y cuidadosamente. Este tipo de cosas a mi me parecen muy románticas, pero no soy ese tipo de chica. Soy un poco más brusca. Y se lo hice ver. Bajé un poco mi mano hacia su pantalón. Y bajé la cremallera. Antes de que yo pudiera hacer nada, me quitó la camiseta y me la bajó dejándome atrapada sin mover las manos. Dejó de besarme un instante y bajó su cara por mi pecho. Miró unos segundos y empezó a lamer mis duros pezones. Los rodeaba con su lengua, despacito y con la otra manos apretaba mi otro pecho. mi cadera se empezó a mover sola, y no pude remediarlo. Sentí que me moría una sensación de placer recorrió todo mi cuerpo y sin yo quererlo me corrí.
Él me miró, sentí verdadera vergüenza. No quería haberme corrido ya, pero él era demasiado excitante y su aroma me impregnaba cada vez que se acercaba.
Al quitarse él la ropa, aproveché para quitarme la camiseta, los pantalones y mi ropa interior. Me tumbó de un fuerte golpe en la cama y abrí tímidamente las piernas. Sentí como me preguntaba con la mirada si podía meterse dentro de mi. Asentí con la cabeza. Entró despacito y sentí un placer tremendo, era como si mis piernas temblaran y mi vulva y toda esa zona estuviera mas caliente que nunca. Empezó a moverse primero despacio. Luego un poco más rápido, y al estar bastante tiempo moviéndose de alante a atrás le dije que en cualquier momento me correría. Creo haberle entendido que él también. Por un momento un gemido salió de mi boca sin yo quererlo y mi cuerpo se inundó de placer. No me podía mover más y sentía cómo su esencia estaba dentro de mí.
Se tumbó al lado mio y me besó nuevamente. Se lo agradezco tanto. Todo lo que esa noche me dio fue genial, simplemente, increíble. Espero que algún día se haga realidad. Ya que Usui y yo ahora estamos juntos.
Tsukune estaba sentado en mi cama, apoyado en la pared. Estaba leyendo un libro, como de costumbre. Y sentía una mirada fría. De todos modos me acerqué a él. Ya que sólo ver su cara me excitaba. Me acurruqué a su lado y le miré. No me miraba. Ni una sola vez me miró.
A los pocos minutos me preguntó:
-¿Me la chupas?
Me aparté bruscamente de él y me alejé tanto como pude. Por un momento me pareció que desaparecía. Desapareció en pequeñas partículas que al poco tiempo formaron a otro ser. Al principio no tenía ninguna forma, pero más tarde se fue formando una cara angelical y hermosa. Era Usui. Estaba en mi habitación, no podía creerlo. Él también leía, pero esta vez al acercarme al él, apartó el libro. Me miró dulcemente unos segundos y me besó con delicadeza. Poco a poco empezó a meter su lengua dentro de mi boca, moviéndola suave y cuidadosamente. Este tipo de cosas a mi me parecen muy románticas, pero no soy ese tipo de chica. Soy un poco más brusca. Y se lo hice ver. Bajé un poco mi mano hacia su pantalón. Y bajé la cremallera. Antes de que yo pudiera hacer nada, me quitó la camiseta y me la bajó dejándome atrapada sin mover las manos. Dejó de besarme un instante y bajó su cara por mi pecho. Miró unos segundos y empezó a lamer mis duros pezones. Los rodeaba con su lengua, despacito y con la otra manos apretaba mi otro pecho. mi cadera se empezó a mover sola, y no pude remediarlo. Sentí que me moría una sensación de placer recorrió todo mi cuerpo y sin yo quererlo me corrí.
Él me miró, sentí verdadera vergüenza. No quería haberme corrido ya, pero él era demasiado excitante y su aroma me impregnaba cada vez que se acercaba.
Al quitarse él la ropa, aproveché para quitarme la camiseta, los pantalones y mi ropa interior. Me tumbó de un fuerte golpe en la cama y abrí tímidamente las piernas. Sentí como me preguntaba con la mirada si podía meterse dentro de mi. Asentí con la cabeza. Entró despacito y sentí un placer tremendo, era como si mis piernas temblaran y mi vulva y toda esa zona estuviera mas caliente que nunca. Empezó a moverse primero despacio. Luego un poco más rápido, y al estar bastante tiempo moviéndose de alante a atrás le dije que en cualquier momento me correría. Creo haberle entendido que él también. Por un momento un gemido salió de mi boca sin yo quererlo y mi cuerpo se inundó de placer. No me podía mover más y sentía cómo su esencia estaba dentro de mí.
Se tumbó al lado mio y me besó nuevamente. Se lo agradezco tanto. Todo lo que esa noche me dio fue genial, simplemente, increíble. Espero que algún día se haga realidad. Ya que Usui y yo ahora estamos juntos.
| Navegue a través de los Relatos | |
En el centro comercial |
Patricia
|
|
Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.
|







